Y me pregunto yo, ¿qué tan malo puede ser un jugador prescindir de él no para uno, sino para todos los partidos mientras uno sea entrenador? No sé a vosotros, xo a mí eso me suena a personal. Porque oye, uno puedo no gustarte, pero ¿3? Uno de ellos incluso siendo miembro de la selección española (algo tiene que tener).
Supongo que en este caso me costará ser objetiva, si bien soy del Valencia y nunca estuve de acuerdo con la destitución de Kike (por mucho menos que esta última). Ya tardaba en echar a este, q por mucha Copa del Rey al Valencia le estaban creciendo los enanos.
Adios Koeman. Bienvenidos Albelda, Angulio y Cañete.
Ahora a por la salvación (q triste..)
Hace unos días escribía un texto en el cual hablaba de las decisiones que uno toma a lo largo de su vida. Nunca se sabe si lo que haces en un momento dado tendrá una repercusión positiva o negativa para tu futuro.
Ayer leí en un periódico bien conocido una oferta de trabajo en la cual Fernando Alonso busca a un aficionado para servir de nexo entre él mismo y su aficción. En cuanto leí la noticia me pareció muy interesante. Desde un primer momento me lo planteé, pero hoy, tras la carrera, finalmente he decidido inscribirme. Realmente necesita saber lo que pensamos los que carrera tras carrera nos sentamos ante el televisor para apoyarlo, los que nos emocionamos con cada adelantamiento o celebramos sus victorias.
Es algo muy difícil, por no decir imposible. Sin embargo, eso no me va a hacer dejar de soñar. ¿Os imagináis? Cada vez estoy más convencida de que mi futuro está en algo relacionado con eventos, organización... Cuando leí la oferta en el periódico lo vi claro. Siempre quise estar ahí, no solo ver las carreras detrás de una pantalla, sino poder hacer algo más en ese mundo. Hasta ahora no se me había ocurrido la forma.
Esto sería un sueño, el principio del futuro. Ya no es por el dinero, que está muy bien, sino por poder ser la cabeza organizativa, vivir cada carrera de una forma más intensa, viajar y conocer cosas y gente nueva, hablar inglés y, como no, cumplir el objetivo de este empleo, ser la representación entre Alonso y la aficción, hacer ver qué siente él hacia nosotros y nosotros hacie él. Sería perfecto.
No voy a tener esa suerte, pero por soñar que no quede ;)
La vida está llena de elecciones, de caminos y rutas. A veces, el viento sopla en una dirección con tanta fuerza que consigue arrastrar todo a su paso. Otras, es elección del propio protagonista ir a un lado u otro.
A veces me pregunto si he elegido bien. Lo malo de esta pregunta es que nunca sabré la respuesta, nunca sabré que hubiera pasado.
A veces me pregunto si me he juntado con la gente adecuada, si he elegido bien mis estudios, si ha sido mejor quedarme o ir. Quisiera saber si haber estado en un momento era lo mejor, haber luchado era lo correcto o haber dejado todo atrás hubiera sido mejor opción.
A pesar de que no sé la respuesta a ninguna de las preguntas, quizá la respuesta haya sido yo misma. El resultado de mi ser. Sin embargo, algo falla. Quizá uno de esos caminos no haya sido el que me acercara a la felicidad, el que me hiciera estar un escalón más arriba.
No puedo vivir calculando cada paso que doy. No puedo estar meditando si cada cosa que hago es la que debo. Y lo peor es que no sé si lo que falla se enmendará o el roto se hará más grande.
No sé...
Cuando irrumpió en su vida, todos los átomos y moléculas del universo vibraron. Todavía hoy no se sabe si aquello fue una acción de los ángeles o un milagro de la naturaleza. Quizá la química de las sustancias o la física del momento.
La alegría invadió el universo y las sonrisas se sucedieron. A veces lluvia, a veces tormenta, a veces sol o dulce niebla. Pero siempre siempre, el mar de fondo. "¿Lo oyes?" Grandes momentos, grandes locuras. Compartir, re-compartir. Vibrar y re-vibrar. Sentir y re-sentir. TODO.
Quizá la naturaleza quiso que esos dos elementos formaran la combinación perfecta. O que formaran combinación, sin más. Si bien, como ocurre con todas las uniones de elementos, a veces se producían reacciones, a veces oxidación, a veces reducción... Y esos elementos, como si de un imán se tratara, siempre volvían a su estado original .Quizá más desgastados, quizá con nuevos conocimientos. Y es que el poder del imán es muy grande, y cuando 2 átomos sólo pueden formar molécula uno con el otro, no hay vuelta atrás.
Quizá un día, una vez de esas en el que el imán hace efecto y posteriormente se produce una reacción, esos 2 átomos consigan seguir su camino por separado... o no. ¿Sobrevirían mejor separados? ¿Quieren sobrevivir separados si quiera? Sólo la naturaleza lo sabe.
Lo que debería ser un camino de rosas o, como poco, un camino con algo más que espinas, de pronto se convierte en la caja oscura.
Encerrada en su propia burbuja, sin poder salir, la pequeña abertura deja entrar algo del exterior. La contaminación la invade y no hay forma de purificarla o escapar de ella. En una espiral se ve envuelta y sus ojos dejan de brillar. Cuando ya nada está en sus manos, no tiene elección y dejarse llevar es su único destino. ¿Dejará algún día de sufrir? ¿Podrá afrontar las injusticias? ¿Seguirán siendo las injusticias injusticias?
No hay forma de encontrar la salida
Basta con echar un vistazo a tu alrededor para ver que estamos en un mundo de locos. Un mundo que evoluciona cada vez más hacia la locura, hacia las sofisticaciones de la demencia. ¿Es éste el mundo que queremos?
Pasar al lado de alguien cuasi-moribundo es algo tan natural como abrir las ventanas por la mañana. Y es que hasta a eso estamos acostumbrados. "No te acerques, no te vaya a pasar algo". No nos preocupan los demás, a algunos casi ni los más cercanos. Es un mundo en el que sólo pensar en uno mismo es lo importante, donde da igual si dañas a quien quieres (ya no digamos a otra gente).
El egoísmo está al orden del día, también la imprudencia. "Tengo prisa, ¡apártate!". No hay respeto.
Yo no quiero formar parte de ese mundo, yo quiero uno mejor, donde nos preocupemos un poco más por lo demás, por sus sentimientos, y no tanto por uno mismo. Y es que creo que el tener que encerrarse y confiar tan solo en uno mismo es producto directo de no pensar un poco en los demás.
Querida Ani,
hoy hace 2 años que nos dejaste. 730 días sin tí. 24 meses desde aquel fatídico día.
Todavía hoy me parece increíble lo que te pasó. Nunca daré crédito a semejante acontecimiento.
Desde que no estás con nosotros las cosas han cambiado mucho. Quiero pensar que las estás viendo y que las sabes. Lo que me duele profundamente es que no puedas opinar o hacer algo al respecto. Al menos yo no te oigo... Aunque sí que te hablo.
Parece mentira, xo desde que te has ido es cuando más te he necesitado. Cuando más me hacían falta tus consejos. Esa naturaleza innata de psicóloga que te caracterizaba, a pesar de que antes de empezar la carrera tuvieras miedo. Ojalá pudieras ayudarme en muchas cosas, ayudar también a los demás en otras. Ojalá.
Pero lo más duro de todo es no tenerte. El pensar que ya no estás a nuestro lado. Que no hayas vivido muchas cosas junto a los tuyos, que tanto te queremos (sí, lo digo en presente, xq te queremos). Es una pena que no hayas conocido al bebé de Gloria... lo que te hubiera gustado verlo. Lo que tú hubieras gozado a su lado.
Créeme que a estas alturas sigo convencida que pasará gente por mi vida pero nadie nadie podrá ocupar tu lugar. Xq eras única (ERES única) y lo que tu me aportabas nadie lo podrá hacer.
Sé que sabes que te quiero muchísimo. Que siempre te admiré. Que te debo muuuucho y que me siento afortunada por haber sido a quien recurriste en 2 de los momentos más difíciles de tu vida, yo diría que los peores. Me siento orgullosa y realizada por ello, y estoy convencida de que eso es por algo. El "flechazo" de amistad que me unió a tí en el primer cumple de Marta en el que coincidimos fue x algo. No me equivocaba. Y chica, la bondad que tú tenías, lo consecuente que eras y la madurez que ví siempre en tí son los grandes motivos por los que siempre te admiraré.
No te puedo decir que no cambies xq x desgracia no puedes. Xo sé q aún así no lo hubieras hecho. Y digo y me reitero y lo haré siempre, q con tu muerte no sólo perdimos los que te queríamos, sino tb el resto de la humanidad por la mejor psicóloga que cualquier facultad hubiera dado. Tenías el don Ana. Tuviste un tiempo de miedo x si no valías, xo yo siempre confié en tí.
Ahora sólo me queda recordarte cada día. Desde hace 2 años mi subnick dice las mismas palabras: "Ani, prometo recordar cada momento vivido contigo". Y como lo prometido es deuda, hoy te sigo recordando.
Ana Teresa Hernández Rodríguez TE QUISE, TE QUIERO Y SIEMPRE TE QUERRÉ.
La vida está llena de autobuses (o trenes). Unos van en tú dirección, otros en la contraria.
La mayoría sólo pasa una vez. Sueles ser tú quien elige subir o no, aunque a veces es la propia vida quien te lo impone.
En la mayoría de los casos en muy difícil saber si se debe o no coger ese bus. Si se debe aplazar el viaje o si nunca se va a repetir.
Además los autobuses se entrecruzan. Convergen y divergen como por arte de magia. Unas veces te ves subido en el mismo bus que los tuyos, otras veces vas solo. Te cruzas una y otra vez, aunque siempre sin saber si habrá una próxima.
Hay otros autobuses que pasan una y otra vez. Por los motivos que sean te bajas, pero a veces vuelves a subir. Sin embargo, todo autobús tiene final de línea y habrá una vez en la que te bajes y el bus no vuelva a pasar o que, por el contrario, seas tú quien decida no subir.
Desgraciadamente estos autobuses sólo permiten la subida si vas sólo, ahora tú eliges si quedarte o no con lo que hay dentro. Imagináos la cantidad de combinaciones que tienes que vivir, para dar con la más óptima, o al menos con una que te agrade.
X otra lado está la magia de arriesgarte, de cambiar de bus sin pensarlo o de subirte a uno que considerabas destartalado. Nunca se sabe, quizá ese viejo bus pase a mejor vida o por el contrario, acabe siendo el bus de tus sueños.
Disfrutad de los cambios de autobús. De los apeaderos donde esperas con otra gente.
No sé si esto finalmente llegará a alguien o no, simplemente tengo la inquietud de escribir al mundo lo que pienso. Quizá lo escribo para mí, quizá esto llegue a ser leído por mucha gente. Yo sólo quiero escribir.